Hacemos un pequeño alto en nuestro relato sobre la Entropía, para atender una "urgencia astronómica".
Hay espectáculos que ocurren todos los días o casi: Un amanecer, una lluvia de estrellas, la Luna llena asomando por el horizonte. (Aunque a veces pasemos meses, o incluso años, sin detenernos a contemplarlos).
Y hay otros que, aunque obedecen exactamente las mismas leyes de la Física, conservan intacta la capacidad de dejarnos sin palabras.
El próximo 12 de agosto tendremos la suerte de asistir a uno de ellos.
Durante unos minutos, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol, ocultando gran parte de nuestra estrella y regalándonos uno de los fenómenos más impresionantes que pueden contemplarse a simple vista... siempre que lo hagamos con la protección adecuada.
No veremos un eclipse total desde Cózar.
Pero estaremos muy cerca de vivir una experiencia extraordinaria.
¿Qué es realmente un eclipse?
La explicación es sorprendentemente sencilla.
La Luna gira alrededor de la Tierra, la Tierra gira alrededor del Sol.
La mayor parte del tiempo sus órbitas están ligeramente inclinadas y la Luna pasa por encima o por debajo del Sol visto desde nuestro planeta.
| Gráfico de un Eclipse Solar, del libro de Yakov Perelman, Astronomía Recreativa |
Pero, de vez en cuando, los tres cuerpos se alinean casi perfectamente. Entonces la Luna proyecta su sombra sobre una pequeña región de la Tierra. Y durante unos minutos parece que alguien ha decidido apagar el Sol.
No hay magia, bueno sí... Magia astronómica.
¿Cómo se verá desde Cózar?
Desde Cózar podremos disfrutar de un eclipse parcial muy profundo.
El Sol irá transformándose poco a poco en un creciente cada vez más fino, parecerá como si alguien fuera mordiendo lentamente el disco solar. La luz cambiará de una forma difícil de describir, los colores del paisaje se volverán extraños, las sombras aparecerán más definidas, la temperatura puede descender ligeramente (¡Bien!)
Y, aunque no llegaremos a la oscuridad de un eclipse total, el ambiente tendrá algo especial. Algo que cuesta explicar hasta que se vive.
¿Cuándo tendremos que mirar?
En Cózar el eclipse comenzará aproximadamente a las 19:39. La Luna irá ocultando poco a poco el Sol hasta alcanzar el máximo alrededor de las 20:35, cuando solo quedará visible un finísimo creciente. El fenómeno terminará hacia las 21:26, con el Sol ya poniéndose sobre el horizonte oeste-noroeste.
Un consejo: buscad un lugar con el horizonte oeste completamente despejado. En un eclipse como este, un árbol o una loma pueden convertirse en el peor enemigo del espectáculo.
¿Y por qué no veremos la totalidad?
Porque la sombra más oscura de la Luna —la umbra— recorrerá una estrecha franja de la Península Ibérica.
Nosotros estaremos muy cerca de ella, pero no exactamente dentro. Y esa pequeña diferencia lo cambia todo.
En un eclipse total desaparece por completo el disco solar. Entonces aparece la corona, el cielo se oscurece como si fuera un crepúsculo y durante unos instantes parece que el Universo contiene la respiración.
En un eclipse parcial, aunque el Sol quede reducido a un finísimo arco luminoso, esa pequeña porción sigue siendo extraordinariamente brillante.
| Fuente: IGN Región de la Tierra donde el eclipse del 12 de agosto de 2026 será visible. |
Por eso, durante todo el eclipse, será imprescindible utilizar gafas homologadas para observación solar. Nunca debemos mirar directamente al Sol sin la protección adecuada.
Merece la pena repetirlo una vez más: Nunca debemos mirar directamente al Sol sin protección homologada. Ni siquiera cuando quede reducido a un finísimo creciente.
Levantar la vista
Vivimos rodeados de pantallas, demasiadas. Consultamos el tiempo en el móvil, vemos fotografías espectaculares del espacio cada día.
Y, sin embargo, muy pocas veces levantamos la vista para contemplar un fenómeno astronómico con nuestros propios ojos.
Quizá por eso un eclipse sigue siendo tan especial. No hace falta comprender la mecánica celeste ni saber calcular órbitas.
Solo hace falta mirar. Y dejar que, durante unos minutos, el Universo haga lo que lleva haciendo miles de millones de años.
Una cita con el cielo
El próximo 12 de agosto, si las nubes nos lo permiten, el Sol y la Luna nos ofrecerán un espectáculo que no ocurre todos los veranos.
Buscaremos un buen horizonte, llevaremos nuestras gafas de eclipse y compartiremos unos minutos de asombro.
Porque hay experiencias que ninguna fotografía consigue transmitir del todo. Y un eclipse solar es una de ellas.
Quizá dentro de unos años no recordemos exactamente la hora del máximo del eclipse. Pero probablemente sí recordemos dónde estábamos cuando levantamos la vista y vimos cómo la Luna comenzaba a ocultar el Sol.
P.S: Para más información visita la Web sobre Eclipses del Instituto Geográfico Nacional
